El valor de la tradición.
En 1902 llega a Argentina, desde Italia, Nicolás Catena.
Su destino es Mendoza. Allí en su Finca: La Libertad
arraiga una antigua tradición en tierras nuevas. Jorge,
su nieto, recibe este legado transmitiendo a su familia
la pasión por el cultivo de la vid. Hoy Jorge y su familia, continúan la tradición por caminos propios.